El formato físico: más allá del coleccionismo


Hace unos meses estuve presente en el V simposio  Nacional de Patrimonio Documental, evento realizado por la Biblioteca Nacional de Colombia, evento en el que diferentes expertos hablaron acerca de la importancia de la recuperación, conservación y preservación de los diferentes formatos existentes en la radio, el cine y la televisión, todo esto para destacar que todo material físico es evidencia de como la tecnología avanza con el tiempo y como sus contenidos son una muestra de los aspectos representativos de una sociedad.

Al escuchar hablar a cada uno de los conferencistas acerca de la relevancia que tiene este tipo de práctica y la importancia que tiene para la historia de los medios, me hizo pensar si esto mismo se aplica para otro medio de expresión como lo son los videojuegos.
Actualmente se debate sobre cuáles son las ventajas y desventajas del formato físico y del digital en materia de videojuegos, los más acérrimos defienden el formato físico con argumentos como que al adquirirlo en físico se es propietario de algo y la longevidad del juego, asegurando que nunca se perderán los datos  y por el otro lado, están los que apoyan el formato digital esgrimiendo causas tan validas como las anteriores como que alargan la vida útil de las consolas y no menos importante el costo de compra por parte del usuario final,  lo que supone un ahorro significativo para el bolsillo siempre y cuando no sea un lanzamiento.

Pero con este análisis quiero profundizar acerca de este tema y observarlo desde una óptica centrada en la relevancia que tiene el formato físico en la historia de los videojuegos. Hace unos años se descubrió que la compañía Atary en 1983 enterró en un vertedero de Alamogordo – Nuevo México centenares de cartuchos del juego para Atary 2600 “ET The Extra- Terrestrial” por las pésimas ventas que produjo este título. Con el tiempo la historia de los cartuchos enterrados se convirtió en leyenda urbana hasta que en abril de 2014 el documentalista Zak Penn con su documental “Atary Game Over” develo la verdad acerca de este rumor y desenterró cientos de copias del que a la fecha es considerado el peor juego de la historia.


Para muchos este juego a pesar de ser tan malo se ha convertido en parte de la historia y para los pocos que poseen una copia es una pieza de colección, pero si observamos con más detenimiento el juego desde su aspecto físico, encontraremos el tipo de placa que usa el cartucho y el arte de su caratula, todos estos elementos en conjunto nos revelan aspectos que ocurrían en aquella época, lo mismo sucede con otros títulos como Super Mario Bross, Mega Man y hasta Final Fantasy, esto solo por nombrar algunos de los juegos que marcaron una época y que sentaron las bases de una industria que crecería a pasos agigantados. Pero para los jugadores se convirtieron en parte de nuestra infancia ya que la experiencia no se centraba en el juego únicamente, el observar cada detalle de la caratula, tocar y leer los manuales era el plus del formato físico.


En la otra orilla también tenemos el formato de pc, que aunque en la actualidad esta plataforma se decanta casi al 100 % por lo digital existió una época en que el formato físico era la regla y no la excepción, un claro ejemplo son “Prince of Persia”,  “Doom” y “California Games”, todos ellos juegos para ordenador que dependían en su totalidad del formato físico para poder funcionar, pero lo que más llama la atención de estos juegos era la manera como estaban distribuidos sus 32 o 64 megas de capacidad, todos ellos separado en cuatro o seis Diskettes de tres un medio, pero además de eso este tipo de juegos supuso una revolución dándole al computador un estatus de elemento para el entretenimiento; además de ser la fuente de la que surgieron jóvenes programadores como John Carmack o Jordan Mechener, quienes gracias a esta plataforma dieron rienda suelta a su conocimiento y creatividad.

Con todo esto quiero explicar que, aunque estamos en una era en donde lo digital. lo intangible y lo inmediato es la norma máxima, el formato físico actualmente no ha perdido la calidad de ser un elemento que nos dice mucho acerca de la época y las transformaciones sociales que vivimos, así como el paso del casete al CD en la década de los noventas, fue el siguiente paso y permitió la inclusión del arte gráfico; así mismo, el formato físico nos proporciona aún esa información que el formato digital suprime.

¿Que opinan acerca de este tema? ¿creen que el formato físico aun es relevante o pasara a la historia? dejen sus comentarios en la parte de abajo del blog y hasta una próxima oportunidad. 

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