Princesas Disney: ni tan princesas ni desvalidas


Hace unos años la Psicóloga norteamericana Jennifer L. Hardstein publicó un artículo titulado "el síndrome de la princesa" el cual se refiere a los conflictos que las niñas podrían tener a causa de tener ideas irreales promovidas por los cuentos de hadas y las películas de Disney donde las princesas tienen un estilo de vida lleno de opulencia, glamour y felicidad eterna cuando encuentran el amor en su príncipe azul. Puede que inicialmente esa fuera la idea preconcebida que se tiene sobre los diferentes personajes femeninos de sus películas y que forman del emporio comercial denominado Princesas Disney, ya que desde hace mucho tiempo algunos sectores de la sociedad las tildan de ser mujeres dependientes, cosificadas y que la única manera de demostrar su valía es siendo el trofeo del galán de turno.

¿Pero qué pasa si vemos a estas "desvalidas" mujeres por el espejo retrovisor y nos damos cuenta que no son ni tan princesas, ni son tan desvalidas, ni sumisas y que tal vez la presencia de un príncipe es quien las pone en esa situación de inutilidad? Para eso analizare algunas de las princesas más conocidas en el imperio de Disney y veremos si en realidad son el prototipo de mujer que nos pintaron por tanto años. 
  
Blanca Nieves: 

En primer lugar, tenemos a Blanca Nieves, este personaje fue creado por los Hermanos Grimm pero que se hizo famoso en 1937 cuando Disney hizo su debut en la pantalla grande con la película "Blanca Nieves y los siete enanitos". Todos sabemos de qué va la historia, ella es la princesa de un reino, pero su madrastra la envidia por su belleza así que solo por eso ordena matarla. Su verdugo se compadece de ella y la deja escapar y le ordena que se adentre en el bosque. Me gusta pensar que este el punto de inflexión de Blanca Nieves, ya que al verse sola y desprotegida por el bosque se las arregla para seguir viva, no sabemos si fueron días o semanas hasta que llego a la casa de los enanos. Este es otro punto que quiero tocar, se le tilda a Blanca Nieves de ser el estereotipo de la mujer que solo esta para complacer a un hombre, en esta oportunidad a siete, ya que según la película ella les atiende, les cocina y hace los quehaceres, pero si vemos cuando ella llega a la casa de los enanos, la casa está hecha un asco, con montañas de platos sin lavar; además de que los enanos no conocen el aseo personal. Según como lo veo, ella lo único que hizo fue enseñarles cómo hacer las labores del hogar ya que, si lo miramos con lupa, los verdaderos inútiles son ellos.    

Cenicienta:

Otro clásico del cine de Disney, estrenada en 1950 nos relata la historia de Cenicienta, hija de un poderoso terrateniente de Francia casado con una dama de sociedad en bancarrota, ella queda huérfana y su madrastra la despoja de la herencia que le deja su padre enviándola a vivir al sótano y a ser la sirvienta de la casa. Hasta aquí es la historia que todos conocemos. pero si analizamos la relación que tiene cenicienta con su madrastra y sus hermanastras, ella se mantiene firme en no dejarse doblegar por las humillaciones y malos tratos que le dan. Tal vez lo único que la hace un poco vulnerable es el simple hecho de querer ir a la fiesta del reino donde el rey buscara una esposa para su hijo. Esta es la mejor parte de la historia, porque no es cenicienta quien está en la búsqueda de un esposo sino es el mismo hijo del rey quien se ve subyugado al no tener poder de elección en cambio Cenicienta es quien decide conocer al príncipe; además si tenemos en cuenta que ella a pesar de ser ayudada por su hada madrina ideo un plan para poder escapar de casa, disfrutar de la fiesta y regresar a casa justo a tiempo sin que nadie se diera cuenta ¡el plan perfecto!   

Ariel: La sirenita

Cuando se estrenó la película en 1989 causa cierto revuelo ya que algunos sectores pensaron que se estaba cosificando y sexualizando a la mujer al mostrar a los niños la imagen de una mujer semidesnuda con dos conchas cubriéndole los senos (es una sirena, qué esperaban que nadara en habito), quedando demostrado que los adultos son los que pervertimos las cosas, pero ese no es tema en cuestión. A mi parecer la historia de Ariel es la representación perfecta de las estupideces que se pueden hacer por amor. Aquí Ariel le entrega a Ursula la bruja del mar su voz para así poder obtener piernas y salir a conocer al príncipe Eric. Pero si obviamos esa parte, vemos que Ariel es de todo menos una princesa. En primer lugar, se le revela a su padre quien es el rey de los mares Tritón quien no quiere que explore las aguas por donde navegan los humanos; además es curiosa e impertinente, no sé ustedes, pero Ariel lo único que la hace princesa es el título heredado.    

Tiana: La princesa y el sapo.

Como no quiero hacer más larga esta entrada más de lo que ya está, vamos a finalizar con Tiana de la princesa y el sapo película que se estrenó en 2009 y que rompió con todos los paradigmas. En primer lugar, Tiana proviene de una familia negra (afrodescendiente para ser políticamente correcto) de clase baja, su padre es obrero de Nueva Orleans y madre es costurera durante el fin de la segregación racial en 1965. Lo que hace interesante la película es que Tiana desde muy joven conoce el valor del dinero y la importancia del trabajo duro, por lo que su trabajo como mesera es el medio para conseguir el restaurante de sus sueños. Por otro lado, tenemos al príncipe Navi de Maldonia quien se encuentra en bancarrota cuando sus padres le cortan los fondos por ser un inútil por lo que su única solución es cansándose con la hija de un millonario. Durante toda la película es Tiana quien busca enderezar el camino de Navi, de mostrarle que no existe atajos y que lo único que vale es el trabajo duro. 

Tal vez algunos de ustedes estén pensando que tengo una visión muy optimista acerca de lo que Disney nos quiso vender con estas películas, pero las he visto tantas veces con mi hija que no puedo dejar de pensar que somos nosotros quienes no hemos hecho la tarea de verlas con otros ojos y explicarles a nuestras hijas, hermanas y amigas, que las situaciones que ellas enfrentan las convierten es mujeres independientes. Es posible que las primeras películas de Disney sean un poco anacrónicas y sus personajes son más planos que Kristen Stewart, pero no por ello son unas mujeres desvalidas que necesitan ser rescatadas, en los primeros casos como Cenicienta y Blanca Nieves no es tan evidente como si lo es en Valiente, Rapunsel o Mulan que dieron una vuelta de tuerca acerca del imaginario que se tiene de las princesas. A pesar de las criticas buenas o malas, las princesas de Disney son un fenómeno culturas que seguirán facturando millones en merchandesing pero está en nuestra manos y es nuestra responsabilidad decirles a nuestras hijas que ellas son más que una cara bonita. 











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