Reseña: El rey León ¿Larga vida al rey?



Para nadie es un secreto que Disney es una máquina de hacer dinero, sobre todo cuando se trata de sus franquicias más exitosas. El rey León es de las pocas películas animadas que ha logrado pasar como unas de las más importantes en la historia del cine, manteniéndose por más de veinte años como un referente de la cultura popular. 

Todo niño que creció en la década de los noventa, tiene algún recuerdo de esta gran película, ya sean sus personajes, sus diálogos o sus canciones por lo que para Disney entregarnos un "Remake" en live action de esta historia basada en Hamlet veinticinco años después es una apuesta segura ya que saben que la nostalgia vende.


¡Y vaya que vende! a la fecha de su "estreno" en julio de 2019 a logrado recaudar USD $1 204 870 386. Pero a pesar de los números no ha logrado satisfacer a la crítica y sobre todo a quienes la fueron a ver por revivir la experiencia o por simple curiosidad. ¿Pero cómo una película como el Rey León no ha logrado conectar con el público? 

Aunque esto de los live action no es nuevo para Disney, cuando a finales de los 90 inicio con la versión de 101 Dálmatas, película protagonizada por Glen Close y que le fue muy bien en taquilla, pero no fue hasta el 2017 que descubrió la gallina de los huevos de oro al replicar sus más grandes historias animadas en formato live action iniciando con la adaptación de La Bella y La Bestia protagonizada por Emma Watson en el papel de Bella. La película fue un éxito y desde entonces Disney se ha dedicado en hacer refritos de historias que ya conocíamos en sus versiones animadas.

Como dije párrafos atrás, Disney sabe que hacer una adaptación del Rey León en formato live action es una apuesta ganadora segura, sobre todo porque apela a lo más profundo de la nostalgia pero no por ende deja de ser un producto inferior a la original y ya explicare las razones. 


Uno de los factores que hizo espectacular a este filme en 1994 fue la como se adaptó la historia de Hamlet de tal manera que fuera disfrutable pero al mismo tiempo cruda y emotiva, dotando de personalidad y carisma a personajes tan relevantes como Simba, Mufasa y Scar y esto se logró gracias a la técnica de animación que dotaba de gestos a cada uno de los personajes. En esta oportunidad ese rastro de personalidad se pierde totalmente ya que la ser tan hiperrealista no se logra conectar con los personajes ni sus motivaciones, que aunque son claras no tienen esa carga emocional que los caracteriza debido a que se ven como lo que son animales “reales” y ese es el punto flaco.

Por otro lado, tenemos el conflicto entre hienas y leones, que considero fue una oportunidad perdida ya que permitía a los guionistas darse ciertas libertades de crear y ampliar una subtrama que no se vio en la versión original, pero que aquí se quedó en un mero relleno que no aporto nada para la historia. 


Siguiendo con este apartado de las subtramas, la inclusión de otros animales en la historia de Timon y Pumba se quedó en un mero espectáculo visual, y aunque logra ser divertido sobre todo la canción de Hakuna Matata no logra emocionar e impactar como uno esperaría.

Ya que llegamos al punto de la música. Debo decir que está bien pero no es algo apoteósico. No voy negar que escuchar y ver "El ciclo sin fin" es una de las cosas más emotivas que existen y aquí lo logro de manera sublime. Pero con otras canciones como "Yo quisiera ser el rey" es disfrutable pero se siente como que falta algo que la hace especial. 


La muerte de Mufasa es una de las escenas más fuertes y que causa el punto de inflexión de la trama, es una escena cruda, trepidante y llena de matices que la convierten en una las más memorables, pero en esta versión live action se queda corta para lo que representa, con cortes y planos mal aprovechados y con una actuación de voz aceptable por parte de Sebastian Llapur como Mufasa y de Roberto Pisano como Scar, teniendo en cuenta que fue Carlos Pisano quien falleció en el año 2000 dio vida a la voz a este gran villano.


En conclusión este remake live action del Rey León es una apuesta impresionante a nivel técnico y una gran calidad fotográfica pero aceptable a nivel de trama e historia. Como dije anteriormente este remake fue una oportunidad perdida por parte de los libretistas y guionistas de hacer algo nuevo y especial con esta gran historia pero sin alterar la esencia que la hizo grande en su momento. Con esto queda demostrado que Disney esta corto de ideas y que la única solución viable es adaptar sus clásicos a una versión hiperrealista que no aportan más allá de lo que la tecnología puede aportar. 











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